Fotografiar es pintar con luz, es dibujar sobre la imaginación.

La fotografía me ha acompañado desde siempre, desde que a los ocho años construí mi primera copiadora de negativos a papel, usando una caja de manzanas y una ampolleta amarilla, encerrado en la soledad de un subterráneo, enfrentado al primer asombro de la imagen emergiendo desde la nada, magia pura, lucidez, destino inmediato.

Desde esos momentos mágicos hasta hoy han habido muchas imágenes que han alimentado mi imaginación y que han poblado mi memoria, desde las primeras imágenes en blanco y negro, el penetrante olor a amoníaco del fijador, los murales revelados con una esponja sobre una mesa de pimpón, hasta la magia desatada de la fotografía digital, con esa inmediatez exquisita y detestable que borró de un golpe cien años de angustias y esperas.

Si bien me reconozco un entusiasta de la astronomía y de los robots y de los aeromodelos y de cien cosas más, debo reconocer que soy, en esencia, un fotógrafo en escape permanente de su condición ineludible, un testigo lúcido que se negó a asumir su rol y se disfrazó de ingeniero, un disfraz de cuerdo en una sociedad que exige la cordura como pasaporte o al menos, como disfraz.

Siempre me han fascinado las formas, los volúmenes abstractos, los encuentros entre líneas casuales allí afuera y las relaciones que establecen entre ellas y yo, al compás de mi encuadre. Me encanta descubrir esas relaciones abstractas entre las puertas y las ventanas, entre el borde del lago y la tierra que yace a su lado. Nunca me sentí atraído por el movimiento en las imágenes, sino más bien justamente lo que aprecio de la fotografía es su inmovilidad permanente, esa descansada soledad de la imagen en espera de ser leída, descubierta, arrasada por la imaginación del observador.

He querido clasificar las fotografías en Galerías numeradas para evitar las clasificaciones. Espero que irán creciendo con el paso del tiempo y la energía que ponga en alimentar esta página con mis imágenes.

Mi fotografías están hechas para ser vistas, criticadas, analizadas o disfrutadas, según sea el caso de cada cual. Si tienes comentarios, no dudes en escribirme a la dirección de correos que aparece en la página de inicio.

Buen viaje.